
Arnal Ballester, uno de nuestros “hermanos” ilustradores está de enhorabuena. Desde ayer es el nuevo y flamante primer Premio Nacional de Ilustración 2008. Arnal estrena este remozado galardón (antes denominado Premio a las mejores ilustraciones infantiles y juveniles) con el que, al menos, el Ministerio de Cultura sitúa el trabajo de los ilustradores a la altura de otros lenguajes de expresión artística como la fotografía o la novela. Anteriormente se reconocía esta actividad con el Premio a las Mejores Ilustraciones de Libros Infantiles y Juveniles que ya ganó Arnal en 1993.
Con su estilo sencillo, sincero, con los trazos justos, bien gruesos y colores vivos, es y ha sido una de las grandes figuras de la ilustración y junto a otros como Isidro Ferrer, Max, o Pablo Amargo, no cesan en dignificar su oficio.
Arnal, que se inició su actividad profesional en la prensa gráfica de humor a principios de la década de los 70 (El Papus y Por Favor), ha colaborado mucho en prensa -El Pais, El Mundo, International Herald Tribune-, y además de su trabajo como ilustrador, dibujante y cartelista es profesor de ilustración en la Escola Massana de Barcelona y en la Escola Professional de la Dona.
Ayer, en Público (pág 43), el propio Arnal lo decía bien claro: “me he cansado de trabajar con textos horrorosos con los que no comulgaba. Somos una profesión de maquilladores, aunque eso también es lo grande, porque damos vida a muertos”. Trazos, y palabras sinceras (bueno es saber que no sólo nosotros padecemos el complejo del “hacedor de envoltorios”).
Enhorabuena, Arnal
PD: Podéis leer también esta noticia en ADN, El País y El Mundo.